Plataforma de Participación Ciudadana 2019-2021

Objetivo general

Mejorar la seguridad ciudadana[1] en la alcaldía de Azcapotzalco a través de la construcción de redes de protección y seguridad que, en el marco de una cultura de la legalidad, ayuden a contrarrestar los factores de riesgo que generan violencia e inseguridad y a fortalecer las redes sociales de apoyo. Lo anterior integrando las perspectivas de género y Derechos Humanos.

Destinatarios

Empresas, organizaciones sociales, comunidades religiosas, centros educativos y vecinos (hombres, mujeres, jóvenes) de comunidades expuestas a factores de riesgo que generan inseguridad. Cabe mencionar que la metodología identifica, selecciona e integra a los grupos con mayor vulnerabilidad en la demarcación, tales como mujeres[2] y jóvenes.

Objetivos específicos

  1. Diagnosticar las condiciones de seguridad ciudadana y cohesión social de la demarcación, así como la relevancia y centralidad de la alcaldía para mejorarlas y potenciarlas.
  2. Fortalecer el tejido social a través de procesos de formación ciudadana en cultura de la legalidad que favorezcan la proximidad y vinculación entre actores sociales, así como la generación del capital social necesario para favorecer la seguridad.
  3. Integrar una red comunitaria de apoyo a la implementación de la intervención y consolidar una red de protección y seguridad que dé sostenibilidad a la misma una vez concluido el proyecto.
  4. Activar la participación ciudadana a través de procesos de formación y acción para que los actores sociales en general y las familias, mujeres y juventudes en particular, materialicen proyectos orientados al empoderamiento comunitario para la recuperación y apropiación del espacio público y el monitoreo de la calidad del servicio de las agencias del Ministerio Público y Juzgados Cívicos.

 

[1]Seguridad ciudadana es el conjunto de acciones implementadas por ciudadanos y autoridades, para asegurar la convivencia pacífica, prevención de la violencia y delincuencia, el uso ordenado y pacífico de vías y espacios públicos. Cfr. IAPEM. (2014). Seguridad ciudadana: visiones compartidas. México: UAEM. Recuperado de http://iapem.mx/Libros/2014%20163%20Seguridad%20Ciudadana.pdf

[2]Incluye mujeres jóvenes, jefas de familia o tercera edad.

Modelo y etapas

Cohesión social

 

Activación ciudadana

 

Consolidación de redes

 

La plataforma de participación ciudadana consiste en un esfuerzo por resarcir y fortalecer el tejido social para mejorar la seguridad ciudadana mediante la creación de redes de protección y seguridad en la localidad como efecto de la generación de capital social local. Lo anterior es posible a través de tres etapas que componen nuestro modelo de intervención: 

La primera etapa, cohesión social, busca ubicar, amalgamar, y construir o fortalecer liderazgos en los distintos sectores: social, escolar, gubernamental, empresarial, religioso y comunitario, a través de procesos de formación ciudadana en cultura de la legalidad con el objetivo de que estos promuevan y se sumen a acciones de fomento del respeto a la norma en su entorno más inmediato (escuela, el espacio público, lugar de trabajo, etcétera). Con este proceso de formación se pretenden eliminar las fronteras que existen entre los actores sociales participantes y sensibilizarlos sobre los retos comunes que enfrentan en materia de inseguridad y violencia.

La segunda etapa, de activación ciudadana, comprende dos procesos en paralelo. Por un lado, la implementación de acciones multisectoriales adicionales a las desarrolladas en la primera etapa (a cargo de los liderazgos previamente identificados)[3]y por otro, la implementación de los tres modelos de empoderamiento de MUCD (empoderamiento comunitario, formación de líderes juveniles y formación ciudadana para padres y madres de familia). Esto para consolidar grupos replicadores de los procesos de formación ciudadana, que a su vez formen a otros ciudadanos y ciudadanas como personas protagonistas y líderes de la transformación social de la localidad.

La tercera etapa, de consolidación de redes, consiste en el apuntalamiento del modelo de intervención, mismo que se logra a través del seguimiento y formalización de los grupos replicadores y las acciones que implementen, así como de la red de actores sociales que promuevan la cultura de la legalidad. Lo anterior a partir del desarrollo de una identidad propia, la identificación de liderazgos y nodos convocantes y el establecimiento de una red funcional que pueda extender sus acciones a lo largo y ancho de la demarcación, a través del uso y réplica de tres metodologías de empoderamiento elaboradas y probadas, mismas que a continuación se explican.

 

[3]Por acciones multisectoriales se entiende a aquellas acciones en las que participan personas de diferentes ámbitos, por ejemplo: el rescate de un espacio público liderado por una persona de la comunidad con la participación de una OSC y alguna autoridad y con el apoyo financiero de una empresa local. Éstas ayudarán a hacer de la red de colaboración un movimiento de promoción de respeto a la norma, que paulatinamente consolidará una identidad propia y fomentará el sentido de pertenencia de quienes participen en ella, tanto en las acciones multisectoriales como sumando a otras personas y actores sociales.

Modelos de empoderamiento de MUCD

Monitoreo de agencias
del Ministerio Público

El objetivo es provocar la mejora de la calidad del servicio en las agencias del Ministerio Público y a su vez, brindar información a la ciudadanía sobre sus derechos como denunciantes y el proceso de denuncia.

Monitoreo de
Juzgados Cívicos

El objetivo es verificar el funcionamiento de los juzgados, a través de la evaluación del desempeño del personal y la percepción ciudadana sobre la calidad de la atención proporcionada a las y los usuarios para contribuir al mejoramiento de los servicios.

Empoderamiento
ciudadano

Se orienta hacia el rescate del espacio público. Es un proceso de formación de capital social que fortalece la confianza individual y la participación colectiva, fomenta los valores de respeto a la norma y provee competencias de gestión de proyectos que se traducen en compromisos y acciones que buscan solucionar los factores de riesgo precursores de violencia e inseguridad en el entorno comunitario.

Líderes
juveniles

Consiste en la activación de las juventudes de la comunidad como promotoras activas de la cultura de la legalidad y como gestores directos de proyectos sociales con el objetivo de que se asuman como agentes de cambio e implementen acciones de solución a las problemáticas que enfrentan.

Escuela
para familias

Es un proceso formativo dirigido a padres, madres y/o tutores que busca la adquisición y desarrollo de competencias ciudadanas aplicables al núcleo familiar, a fin de hacer del primer espacio de socialización y formación de ciudadanía, un lugar de convivencia basado en valores como el respeto a las reglas, la participación, el diálogo y la generación de consensos.

Últimas acciones